Cómo llevar el mando hasta el PC que está en otra habitación
Siete situaciones concretas, con lo que hace falta en cada una y con lo que no se puede hacer. Si tu caso está aquí, la respuesta está debajo del titular.
Casi todo el mundo llega aquí con la misma escena: el PC está en el despacho o en el dormitorio, el sofá está en el salón, y entre los dos hay una pared. El cable del mando mide tres metros y el pasillo mide diez.
Hay dos maneras de resolverlo y conviene saber cuál necesitas antes de instalar nada. Una lleva la IMAGEN del juego hasta donde estás. La otra lleva el MANDO hasta donde está el juego. ChimpDeck hace la segunda.
Debajo están los casos concretos. Cada uno dice qué hace falta y, cuando la respuesta correcta es otra herramienta, lo dice también.
Cómo usar el mando del PC desde el salón
Enchufa el mando a un móvil, una tablet o una caja Android TV que tengas en el salón; ese aparato hace de servidor y manda el mando al PC por la red local. En el PC, el mando aparece como si estuviera enchufado allí.
La escena típica es esta: el PC está en otra habitación y ya se ve donde tiene que verse —o porque juegas en su monitor, o porque el PC ya está conectado a la tele por HDMI—, y lo único que falta es que el mando llegue hasta él.
Para eso no hace falta tirar un cable USB por el pasillo, ni comprar un alargador activo de diez metros, ni renunciar a tu mando de siempre. Lo que hace falta es un aparato Android que ya tengas en el salón y que acepte USB OTG.
El mando entra por USB en el Android, el tráfico USB viaja por tu red local hasta el PC y allí Windows lo ve como un dispositivo USB corriente y carga su driver oficial. El juego no necesita saber nada: para él, el mando está enchufado.
Qué hace falta
Un mando USB, o un mando inalámbrico con su receptor USB.
Un aparato con Android 8.0 o posterior y USB OTG: móvil, tablet o caja de televisión.
Un PC con Windows en la misma red local.
Ni root, ni ADB, ni cables entre el Android y el PC.
Mando por wifi al PC: qué hace falta de verdad
Lo que hace falta es red local, no wifi concretamente. El mando sigue yendo por cable hasta el aparato Android; lo que viaja por la red —por wifi o por cable Ethernet— es el tráfico USB entre ese aparato y el PC.
Conviene deshacer el malentendido antes de nada, porque ahorra una compra: ChimpDeck no convierte un mando con cable en un mando inalámbrico. El único cable que sigue existiendo es el corto, el del mando al aparato Android que tienes al lado en el sofá.
El tramo largo, el que cruza la casa, es el que va del Android al PC, y ese sí es de red. Puede ser wifi o puede ser cable: para el sistema da igual, y en una caja de televisión conectada por Ethernet funciona exactamente igual. El wifi no es un requisito.
Mientras hay una sesión abierta, la aplicación pone el wifi del aparato Android en modo de baja latencia, que es lo que se puede hacer desde el lado del software. Lo que no se puede es prometer una cifra: la latencia depende de tu red, de tu mando y de tu PC. Por eso la aplicación la mide con el reloj sincronizado entre los dos aparatos y te la enseña con su margen de error, en tu casa, en vez de publicar un número de escaparate.
Lo que sí y lo que no
Sí: el mando llega al PC sin cable largo, por tu red local.
Sí: funciona por cable Ethernet, sin wifi ninguno.
No: el mando no se vuelve inalámbrico. Sigue enchufado al Android.
No: no hay una cifra de latencia publicada, porque depende de tu instalación.
Cómo pasar un mando USB por red a un PC con Windows
Con un transporte USB-over-IP: el dispositivo USB se «exporta» desde el aparato donde está enchufado y se «importa» en el PC, que lo trata como si fuera local. ChimpDeck hace eso con una implementación propia compatible con USB/IP, desde una aplicación Android hacia un cliente de Windows.
La técnica se llama USB-over-IP y no es nueva: consiste en encapsular el tráfico del bus USB dentro de una conexión de red, de modo que el ordenador de destino cree que el dispositivo está enchufado a uno de sus puertos. Como se lo cree de verdad, carga el driver oficial del fabricante y todo lo que dependa de ese driver —incluida la vibración— sigue funcionando.
La implementación de ChimpDeck es propia y está hecha en clean-room, con un núcleo escrito en Rust; el protocolo se conoce por análisis de comportamiento, no copiando código ajeno. Lo que aporta sobre un USB-over-IP genérico es que está construido alrededor del mando: la vibración de los cuatro motores se gobierna desde el móvil, hay herramientas para diagnosticar el propio mando y la interfaz se maneja con la cruceta.
Y aporta una cosa más, que en las herramientas generales suele ser trabajo del usuario: el enlace entre el Android y el PC va cifrado de extremo a extremo con el protocolo Noise, en un puerto propio, encendido de fábrica y sin nada que configurar. Los dos aparatos se reconocen solos la primera vez que se ven en la red local.
Los cinco eslabones
El mando, por USB.
El aparato Android, que hace de servidor.
Tu red local, por wifi o por cable.
El PC con Windows, que hace de cliente.
El juego, que ve un mando USB corriente.
Usar una NVIDIA Shield o una caja Android TV como servidor de mandos
Funciona igual que en un móvil, y es el escenario para el que está pensada la interfaz de salón: la aplicación entera se gobierna con la cruceta del mando, sin ratón, sin teclado y sin pantalla táctil.
Una caja de televisión con Android es, para este propósito, mejor aparato que un móvil: ya está en el salón, ya está encendida, ya está conectada a la red —muchas veces por cable— y no se la lleva nadie a otra habitación a media partida.
El problema habitual de las aplicaciones Android en un televisor es que están pensadas para dedos. Aquí no: en tablet la interfaz cambia a raíl lateral y en salón se navega entera con la cruceta del mando que ya tienes en la mano. La pantalla táctil no es un requisito.
Tampoco lo es el wifi. Una caja conectada solo por Ethernet vale, y de hecho es la conexión más estable de las dos. Y como el arranque automático se puede dejar activado al encender el aparato o al enchufar el mando, la caja acaba comportándose como un accesorio del PC: se enciende y ya está sirviendo.
Qué necesita la caja
Android 8.0 o posterior.
USB OTG. Es el requisito que hay que comprobar antes de nada.
Un puerto USB libre donde enchufar el mando o su receptor.
Red local. Ethernet vale, y va bien.
Llevar un mando de Xbox o de PlayStation al PC a través del móvil
Cualquier mando USB sirve: Xbox, PlayStation, Switch Pro o de terceros. Llegan al PC con su driver oficial, porque Windows los ve como dispositivos USB, y la vibración vuelve desde el juego hasta el mando.
Al PC no llega una imitación del mando ni un mando virtual genérico: llega el mando. Por eso Windows carga el driver oficial que le corresponda y el juego lo identifica como lo que es, con sus botones en su sitio.
La vibración también hace el viaje de vuelta: el juego la manda al cliente, el cliente la manda al Android y el Android la aplica en el mando. En los mandos que llevan motor en los gatillos, como los de Xbox, se manejan los cuatro motores, y los motores, los patrones y los modos se pueden controlar desde el móvil, incluso con el cliente de Windows minimizado en la bandeja.
Si un juego concreto no reconoce tu mando, ese es un problema distinto y anterior a la red: lo resuelven programas locales de traducción de mandos como DS4Windows, que pueden convivir con ChimpDeck sin estorbarse, porque para Windows el mando que llega por la red es un mando USB más.
Alternativa a VirtualHere cuando lo que quieres compartir es un mando
VirtualHere es USB-over-IP de propósito general y comparte casi cualquier dispositivo. ChimpDeck solo hace mandos, y a cambio trae diagnóstico del mando, control de la vibración desde el móvil, interfaz de salón y cifrado de extremo a extremo encendido de fábrica.
Si lo que necesitas compartir por la red es una impresora, una llave de licencia, un instrumento MIDI o un volante con pedales, la herramienta adecuada es un USB-over-IP general —VirtualHere o el USB/IP nativo de Linux— y ChimpDeck no lo intenta siquiera.
Si lo que necesitas es un mando, la especialización se nota en cosas que una herramienta general no tiene por qué tener: probador de botones, deriva y zona muerta de los sticks, curva de los gatillos, prueba de reacción, vibración de los cuatro motores gobernada desde el Android, apodos por mando, varios mandos con filtros y un resumen de sesión exportable.
Hay un límite que conviene tener claro antes de decidir: ChimpDeck solo tiene cliente para Windows, y no hay ninguno previsto para Linux ni para macOS. Si el ordenador de destino es otro, la alternativa general es la respuesta correcta.
¿Necesito streaming o me basta con pasar el mando?
Si quieres ver la imagen del juego en la pantalla del salón, necesitas streaming (Steam Link, Moonlight con Sunshine, Parsec). Si la pantalla ya está donde tiene que estar y lo único que falta es el mando, te basta con pasar el mando.
Es la pregunta que más tiempo ahorra, y casi nadie se la hace antes de instalar. Las dos familias de herramientas suenan igual pero mueven cosas distintas: una mueve vídeo comprimido, la otra mueve un dispositivo.
Streaming es lo que quieres si el monitor del PC está en otra habitación y no tienes forma de verlo. Pasar el mando es lo que quieres si el PC ya está conectado a la tele por HDMI, o si juegas mirando su monitor y lo único incómodo es la distancia del cable del mando.
No son excluyentes, y de hecho traer la imagen del PC al salón integrando Moonlight y Sunshine está en la lista de lo que viene. Pero hoy ChimpDeck no transporta imagen, y decirlo claro es mejor que dejar que alguien lo descubra después de instalar.
Si tu caso no está aquí
Escríbenos y cuéntalo. Las guías de esta página salen de preguntas reales, y una pregunta que no está contestada es una guía que falta.